Después de cuatro partidos, casi seguidos, termina el carrusel de puentes aéreos entre Barcelona y Madrid, con alguna escala en Valencia.
El partido llega a su fin y con él, todos esperando reacciones por parte de ambos ejércitos. Pero pensando un poco en eso último, me parece un tanto penoso.
Cuando digo penoso, no digo que sea un mal plan para acabar la noche; pero sí, que pensando en deporte me parece triste darle más importancia a lo que pueda o no ocurrir en las ruedas de prensa, en el pasillo ante las "alcachofas" y lo que sucederá en los días posteriores al partido de los sueños.
Más allá de las polémicas arbitrales, en las que no quiero entrar; de los fallos técnicos, que no soy quien para valorar, y de las tácticas extradeportivas que un bando decide tomar, para con el otro... Creo que la insistencia, de los últimos días, ha provocado que se caldee más de la cuenta los "cara a cara" entre los mejores del mundo, en un entramado tan complejo como el fútbol.
Más allá de la profesión de periodistas, éstos han querido influir con su granito de arena en la disputa por los títulos, y como jugar no pueden, han hecho lo que sí: usar la PALABRA...
¿Cómo alguien puede ayudar a que su periódico, su canal o emisora tenga más audiencia que otro? Pues, en este caso era trabajar cual mensajero de patio de colegio que va de niña a niño con notitas para conseguir cual sea el objetivo. Aquí, la disputa.
Primero era seguir el rollo a Mou, para que Pep saltase. En el momento que lo hizo, todos los focos y micrófonos apuntaban a la "rajada" de Guardiola (que según sé significa hucha, en catalán). Gracias a eso, el <<prime-time>> del día eran las ruedas de prensa.
Cuando se aburrieron de esto, querían más... La rivalidad se traducía en guerra. Lo más escuchado era "riña entre compañeros" y todos discutían sin saber nada, estoy seguro,sobre "el clima de la roja".
Como conclusión, el periodismo deportivo debe dar un giro. Lo más valorado en un periodista es su objetividad, no sé por qué tenemos que saber los colores y en muchos casos los extremos sentimientos de un profesional de la información.
Pongo punto y final a mi discurso sermonero, sobre lo malo de estos días... Pero recurriendo a Twitter hago un #tomacomentariofutbolistico. El fútbol increíble fenómeno capaz de mover emociones, corazones, sentimientos, alegrías y tristezas. Pero aunque Mou y Guardiola discutan; aunque Arbeloa pise con "maldad" a Villa... ellos se irán a comer juntos. Mientras muchos desalmados que ven el fútbol como la excusa de la violencia, no llegarán a casa.
Tras tanto malo, valorar la personalidad de queso de Casillas (Gran Capitán); también que Arbeloa y Alonso al felicitar al vencedor.
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