lunes, 14 de febrero de 2011

Lo que hay por detrás.

Estudiando o por lo menos yendo a clase del grado de periodismo, te das cuenta que detrás de cada programa, cada periódico, hay mucho, muchísimo diría yo, que ni siquiera me había parado a pensar.
Pero este lunes me he dado cuenta que uno de esos fenónemos existentes que relacionan medios y sus publicaciones se ha hecho presente, y esta vez me he dado cuenta: de esto me alegro, parace que voy avanzando.
Algo muy presente en esta carrera es apreciar y saber cuáles son los hechos que por su característica y naturaleza son, por así decirlo, dignos de ser noticia, es decir, noticiables. Uno de los requisitos indispensables para que así sea es: novedad o salida de la normalidad. Y algo que lo adquiere, dado lo regular que resulta cada gala de los Goya, es que un individuo con una barretina roja suba al escenario y después de soltar una tontería tras otra, lo hechen a medio empujones, como de otros muchos sitios véase: Eurovisión, mundial de fútbol...
Bueno pues pese a toda esa sorpresa, ningún medio ha parado su relación de acontecimientos del día anterior en ese justo. Parece que han hecho oidos sordos, no quieren darle la suficiente sonoridad para que no se confíe y se crezca en su noche en el calabozo mientras se regocija pensando sus nuevos destinos.
He conocido hechos tabú como incendios o suicidios que tras un acuerdo oscuro entre medios, no salen a la palestra. Pero me ha parecido muy impactante el vacío que se le ha hecho a este acontecimiento. Algo extraño en un espectáculo nacional que no es contado. Como alguien dijo: los medios crean una realidad de muchas personas. Esas personas, no saben nada de lo que anoche paso antes de darle el premio a Bardem. ¿Cómo llegaran a ese acuerdo? ¿Qué tiene de especial?

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